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Cuánto cuesta un asistente de WhatsApp con IA en España

Tres facturas distintas, no una. La de Meta, la del modelo de IA y la de quien lo monta. Casi todos los presupuestos que circulan por ahí siguen calculando la primera con un modelo de precios que Meta retiró en julio de 2025.

¿Cuánto cuesta en total un asistente de WhatsApp con IA?

Las dos facturas que no son mías se cifran con tu volumen: en una pyme que mueve unas 400 conversaciones al mes, lo que consumes de Meta va de 20 € a 120 € al mes, y lo del modelo de IA, de 5 € a 60 €.

La tercera factura es la mía, y depende de qué tenga que hacer el asistente y de cómo esté lo que ya tienes. Si lo que te llega por WhatsApp son pedidos y lo que quieres es que entren en tu programa de gestión sin que nadie los teclee, eso es Pedidos sin teclear; como lleva IA, conviene mantenimiento, porque el modelo hay que cuidarlo. Lo primero que miro ahí es que tu programa de gestión tenga API o una importación documentada.

Si es un asistente a medida —que coja reservas o dé citas, conteste con los datos de tu agenda o de tu programa y pase a una persona cuando toca—, es Conectar tus programas. El mismo trabajo puede costar el triple según a cuántos sistemas tenga que hablar, qué acceso te den tus proveedores y en qué estado esté lo que ya tienes montado: una cifra escrita aquí o se queda corta o te asusta. Así que lo mío no lo vas a ver en esta nota: lo hablamos después del diagnóstico, con tu caso delante.

Esa es la respuesta corta. La larga es más útil, porque el error caro no está en el total: está en creer que es una sola factura. Son tres, van a nombre de personas distintas y solo una es la mía.

¿Por qué tres facturas y no una?

Porque tres empresas distintas cobran por tres cosas distintas:

Quién cobra Por qué cobra Orden de magnitud A nombre de
Meta Cada mensaje de plantilla entregado 20–120 €/mes Tuyo
El proveedor del modelo de IA Cada consulta que responde el asistente 5–60 €/mes Tuyo
Quien lo monta y lo mantiene Diseño, integración, alta, pruebas y vigilancia Depende de a cuántos sistemas conecte y del acceso que haya; se habla caso por caso Mío

Que las dos primeras vayan a tu nombre no es un detalle administrativo: es lo que hace que puedas echarme sin perder el número, las plantillas ni el historial. Si alguien te propone contratar la cuenta de Meta a su nombre y refacturártela, ya sabes qué estás firmando.

¿Necesito la API de WhatsApp Business o me vale la app normal?

Si quieres que el asistente responda con datos de tu negocio —el estado de un pedido, si hay hueco el jueves, cuánto queda de una reparación— necesitas la API de WhatsApp Business. La aplicación gratuita permite respuestas rápidas y mensajes de ausencia, pero no se conecta a tus sistemas.

La tentación es automatizar la app gratuita con alguna herramienta no oficial. Funciona unas semanas y luego te quedas sin número, que es el activo que estabas intentando explotar. No lo hago y te recomiendo que no lo contrates a nadie.

La API no es un producto que compres: es un permiso. Tu empresa se verifica con Meta, se registra un número, se aprueban unas plantillas de mensaje y a partir de ahí puedes programar contra ella. Desde el 23 de octubre de 2025, en España el número puede seguir en la app del móvil a la vez que en la API —Meta lo llama coexistencia—, si el alta se hace a través de un proveedor autorizado por Meta, y con recortes: sin llamadas, sin listas de difusión nuevas, con los grupos fuera de la API y con el móvil en uso, porque si pasa unas dos semanas sin abrirse se desconecta. Si el número se migra sin ese modo, deja de funcionar en la app.

¿Cuánto cobra Meta exactamente por cada mensaje?

Desde el 1 de julio de 2025, Meta cobra por mensaje de plantilla entregado, no por conversación. Antes se facturaba por ventanas de 24 horas y ese modelo ya no existe. Es el error más común en los presupuestos que me pasan para que dé una segunda opinión: están calculados con una unidad que Meta retiró hace más de un año.

Hay tres categorías de plantilla, y además los mensajes libres:

  • Marketing — promociones, novedades, recuperación de carritos. Se paga siempre. Es la categoría más cara.
  • Utilidad — confirmaciones de pedido, avisos de cita, facturas, cambios de estado. Se paga solo si la envías fuera de la ventana de atención al cliente.
  • Autenticación — códigos de un solo uso. Se paga.
  • Servicio — no es una plantilla: son los mensajes libres, los que escribe tu asistente respondiendo. Sólo se pueden enviar dentro de la ventana de atención al cliente, y son gratis.

Las tarifas cambian por país y Meta las publica en una tabla descargable por divisa, no en la propia página. Para España, la tarifa de marketing subió el 1 de julio de 2026. Meta sólo puede tocar precios el primer día de cada trimestre, hasta cuatro veces al año, y se compromete a publicar las tarifas nuevas con un mes de antelación.

En la revisión del 1 de octubre de 2026 España no entró: Meta subió utilidad y autenticación en Kazajistán, Kuwait, Marruecos, Omán y Ucrania, y las bajó en Bangladés, Irak, Nepal y Sri Lanka. Esas tarifas rigen hasta la siguiente revisión, que, si la hay, Meta publica con un mes de antelación. Consulta la tabla vigente el día que hagas números, no la cifra que leíste en un blog: es exactamente lo que le pasó al blog que estás leyendo ahora mismo, y por eso aquí no hay una cifra por mensaje.

¿Qué es la ventana de 24 horas y por qué te cambia la factura?

Cuando un cliente te escribe, se abre una ventana de atención al cliente de 24 horas. Dentro de ella, los mensajes libres —los que escribe tu asistente respondiendo— son gratis, y las plantillas de utilidad también. Cada mensaje nuevo del cliente reinicia la ventana.

Esto le da la vuelta al diseño entero del asistente. Un bot que responde a gente que escribe primero cuesta casi nada en mensajería: el grueso de la conversación cae dentro de la ventana. Un bot que persigue a la gente con plantillas de marketing paga por cada envío, y a escala eso se nota mucho antes de lo que la gente espera.

Hay además una ventana de entrada gratuita de 72 horas cuando alguien te escribe desde un anuncio de clic a WhatsApp o desde el botón de una página de Facebook, y respondes dentro de las primeras 24 horas: durante esas 72 horas no se cobra nada.

Conclusión de diseño, y va contra lo que te van a vender: el asistente barato es el reactivo. Si el presupuesto que te pasan asume miles de plantillas de marketing al mes, no estás comprando atención al cliente, estás comprando un canal publicitario con otro nombre y otra factura.

¿Cuánto cuesta la inteligencia artificial que responde?

Menos de lo que la gente teme: entre 5 y 60 € al mes para el volumen de una pyme. Se cobra por cantidad de texto procesado, y una conversación de atención al cliente es texto corto. El coste del modelo casi nunca es lo que decide si el proyecto sale o no.

Lo que sí decide es qué le dejas hacer al modelo. Un asistente que consulta tu sistema de gestión y responde con datos reales cuesta más de construir y menos de operar que uno que improvisa. El segundo es más barato la primera semana y te cuesta un cliente el segundo mes.

Aquí conviene decir una cosa que la mayoría de proveedores se calla: los modelos se retiran. OpenAI apaga sus modelos GPT-3.5 y GPT-4 antiguos el 23 de octubre de 2026, anunciado el 22 de abril de 2026, y otro grupo el 11 de diciembre de 2026. Su compromiso público es de al menos 6 meses de aviso para un modelo general y 3 para variantes especializadas. Un asistente montado sobre un modelo concreto y sin nadie vigilando el calendario no se degrada poco a poco: deja de funcionar un martes.

¿Cuánto cuesta montarlo a medida, y de qué depende?

Un asistente a medida se habla después del diagnóstico; el alta sólo se hace suelta si ya tienes el asistente montado y lo único que quieres es esa gestión. Aquí no te doy una cifra porque el tamaño de la lista que viene aquí abajo lo decide tu instalación: los seis puntos son siempre los mismos y lo que ocupa cada uno puede multiplicar el trabajo por tres. Lo que se paga, en cualquier caso, no es el bot: es todo lo que hay alrededor del bot.

La parte que una IA te monta en un sábado —un asistente que contesta preguntas frecuentes— vale hoy prácticamente cero, y quien te la cobre al precio de un proyecto de integración te está robando. Lo que cuesta es:

  1. Sacarte de la cabeza qué responde tu negocio. No lo que pone en la web: lo que contesta de verdad quien coge el teléfono cuando le preguntan si abrís en agosto. Suele ser la fase más larga y no la puede hacer una IA porque los datos no están escritos en ninguna parte.
  2. El alta y la verificación de la empresa con Meta. De 3 a 10 días hábiles con los papeles en regla, de 2 a 4 semanas si falta alguno. No se puede acelerar y no depende de mí.
  3. Conectarlo con tu sistema de gestión. Es donde está el valor y donde están los problemas: un ERP local sin API documentada multiplica el trabajo.
  4. Los caminos que no son el bueno. El cliente que escribe en mayúsculas, el que manda un audio, el que pregunta tres cosas a la vez, el que dice algo que el asistente no debe contestar jamás. Esto es el producto, no un extra.
  5. La transferencia a una persona. Cuándo, a quién, con qué contexto y qué pasa si son las once de la noche.
  6. El aviso de que es una IA. Desde el 2 de agosto de 2026 se aplican las obligaciones de transparencia del Reglamento europeo de IA: quien habla con una máquina tiene que saberlo. Lo llevo puesto por defecto en todo lo que monto, y no es negociable ni cuando el cliente prefiere que no se note.

¿El mantenimiento es opcional?

Sobre el papel, sí. En la práctica no te recomiendo prescindir de él, y prefiero decírtelo desde el principio. Un asistente de WhatsApp depende de dos cosas que cambian solas y sin pedirte permiso: las tarifas y políticas de Meta —cuatro revisiones trimestrales sólo en 2026, una de ellas con subida para España— y el modelo de IA, que tiene fecha de caducidad publicada.

La operación —el nivel Operación del Doc de guardia— es vigilar esos calendarios, revisar las conversaciones que el asistente resolvió mal y ajustarlo cuando algo se rompa. En una automatización sin IA te dejaría el manual de operación para que la vigilaras tú o tu informático; en un asistente como éste no te lo recomiendo, porque lleva un modelo y la API de WhatsApp, y el día que el proveedor retira el modelo hay que migrarlo, cosa que no se improvisa cuando deja de responder. Por eso aquí conviene que la operación la lleve yo, y la hablamos desde el principio, junto con el proyecto. Si el asistente tiene que hablar con varios sistemas a la vez, hay más que vigilar, y eso también se habla con el proyecto.

A Pedidos sin teclear le suele encajar el Doc de guardia con IA, que incluye vigilar que los pedidos siguen entrando bien y cambiar el modelo cuando el proveedor lo retire. Es más sencillo porque el sistema es el mismo para todos los clientes, no un asistente montado a medida.

Un ejemplo con números: un restaurante con 400 conversaciones al mes

Un ejemplo inventado, pero corriente. Un restaurante de Cartagena, con comidas y cenas y terraza en verano. Recibe unas 400 conversaciones al mes por WhatsApp: reservar mesa, cambiar la hora o el número de personas, anular, preguntar si queda sitio esta noche o si hay menú del día. Las contesta, entre plato y plato, la misma persona de sala que coge el teléfono.

Concepto Primer año A partir del segundo
Implantación Lo hablamos tras el diagnóstico —
Alta y verificación con Meta Lo hablamos tras el diagnóstico —
Operación (Doc de guardia) Lo hablamos tras el diagnóstico Lo hablamos tras el diagnóstico
Mensajería de Meta (mayoría dentro de la ventana) 240–600 € 240–600 €
Modelo de IA 180–480 € 180–480 €
Lo que no es mío: Meta y el modelo 420–1.080 € 420–1.080 €

Las dos líneas de terceros te las puedo poner aquí porque las decide tu volumen y no tu instalación, y son las mismas el primer año que el segundo. Lo mío —la implantación y la operación— lo hablamos después del diagnóstico, cuando haya mirado tu programa de reservas —o la libreta, si es lo que hay—, qué tiene que consultar el asistente y quién contesta hoy el teléfono. A partir del segundo año quedan la operación, la mensajería de Meta y el consumo del modelo.

Esa última fila no es el total: le faltan la implantación y la operación, así que no la pongas sola al lado de lo que vas a ahorrar.

Contra qué se compara: contra el tiempo que te devuelve, y en un restaurante esa cuenta hay que hacerla despacio. Si cada conversación se lleva unos tres minutos —leerla, mirar la libreta, contestar—, 400 al mes son unas 20 horas, repartidas en ratos de la persona de sala y robadas al servicio. El asistente no la sustituye —sigue haciendo falta para lo que importa—, y si resuelve solo entre la mitad y dos tercios de esas conversaciones, le devuelve de 10 a 13 horas al mes. El INE cifra el coste real de empresa de un administrativo a jornada completa en unos 2.680 € al mes, por unas 130 horas de trabajo efectivo —la cuenta está aquí—, así que esas horas, solas, dan para poco: de lo que valen tienen que salir Meta, el modelo y la operación. Lo que puede inclinar la cuenta en un restaurante no es el tiempo: son las reservas que hoy se pierden porque nadie contesta en mitad del servicio o a medianoche. Cuántas son en el tuyo, y si pagan el proyecto, es la cuenta que hacemos en el diagnóstico con tus reservas de un mes delante.

Y contra qué no se compara: contra un bot de respuestas fijas que se paga una sola vez, o contra una suscripción de 20 € al mes. Esas cosas existen y funcionan para lo que son. Si tu caso se resuelve con una de ellas, te lo voy a decir en cuanto me lo cuentes. En reservas pasa a menudo: si tu programa de reservas ya te da un enlace para reservar, a lo mejor basta con ponerlo bien a la vista en tu ficha de Google y en la respuesta automática de WhatsApp.

¿Cuándo no te compensa?

Cuando el volumen no da. Contando sólo el tiempo, con conversaciones de tres o cuatro minutos y un asistente que resuelve solo algo más de la mitad, hacen falta muchos cientos de conversaciones al mes para que el ahorro cubra la operación y lo que pagas a Meta y al modelo, y eso sin contar la implantación. Por debajo, sólo compensa si hay algo más en juego que el tiempo —ventas o reservas que hoy se pierden porque nadie contesta— y lo puedes contar. Si no, estarías pagando por tener un juguete caro.

Tampoco compensa si lo que te llega por WhatsApp es siempre distinto. Un asistente es rentable cuando al menos el 70 % de lo que entra son cuatro o cinco preguntas iguales. Si tu negocio recibe consultas realmente diferentes cada vez, el asistente va a acertar poco y a molestar mucho.

Y no compensa si el proceso de detrás está roto. Si nadie sabe qué huecos hay en la agenda, un asistente conectado a esa agenda va a dar citas mal con mucha más eficiencia que un humano. Automatizar un desorden produce desorden automático.

¿Qué preguntar a quien te lo venda?

Seis preguntas. Si alguna no tiene respuesta clara, ya sabes bastante:

  1. ¿La cuenta de Meta va a mi nombre o al tuyo? Si va al suyo, el número no es tuyo.
  2. ¿Estás calculando el coste de mensajería por mensaje o por conversación? Si dice conversación, está usando un modelo de precios retirado en julio de 2025.
  3. ¿Qué pasa cuando el modelo de IA que usas se retire? Debe tener una respuesta concreta, no un «lo actualizamos».
  4. ¿Dónde se guardan las conversaciones y quién puede leerlas? Son datos personales de tus clientes y tú eres el responsable.
  5. ¿Cómo se avisa al usuario de que habla con una IA? Es obligatorio desde el 2 de agosto de 2026.
  6. ¿Qué pasa el día que el asistente conteste una barbaridad? La respuesta correcta no es «no pasará».

Lo que yo haría en tu lugar

Empezar por el proceso, no por el canal. La pregunta útil no es «¿cuánto cuesta un bot de WhatsApp?», es «¿cuántas horas al mes se van en contestar lo mismo, y cuánto de eso es contestable con datos que ya tengo?». Casi siempre la respuesta cambia el proyecto: a veces sale un asistente, a veces sale que lo que hace falta es arreglar la agenda, y a veces sale que con una respuesta automática bien escrita en la app gratuita ya vas servido.

Esa cuenta es literalmente el diagnóstico, y es mucho más útil que equivocarse de proyecto.

Y si lo que se come las horas son pedidos, la cuenta es más corta: Pedidos sin teclear está pensado justo para eso, y lo primero que hay que comprobar es que tu programa de gestión tenga API o una importación documentada.

Y si lo tuyo es un bar, un restaurante o un hotel y lo que entra por WhatsApp son reservas, mira antes la página de hostelería, con lo que suele comerse las horas en un negocio así y por dónde empezaría yo.

Fuentes

Todo lo que se afirma arriba con una cifra o una fecha sale de aquí. Si alguna de estas páginas cambia y esta nota no, escríbeme y la corrijo.

  1. Meta — WhatsApp Business Platform, precios por mensaje
  2. Meta — Actualizaciones de precios y calendario de cambios de tarifas
  3. Meta — Coexistencia: el mismo número en la app de WhatsApp Business y en la API
  4. OpenAI — Política de retirada de modelos y fechas de apagado
  5. Comisión Europea — Marco regulatorio de la inteligencia artificial (AI Act)
  6. INE — Coste laboral por hora efectiva según tamaño del establecimiento (tabla 6035)

¿Tienes este problema ahora mismo?

Cuéntame en dos líneas a qué os dedicáis y qué proceso os come más horas. Te digo si hay algo que hacer, o si la respuesta honesta es esperar.

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