Protección de datos

Dónde viven tus datos

En la mayoría de webs de este sector el RGPD es una línea en la FAQ. Aquí tiene página propia, porque es la primera objeción real que pone una pyme y merece una respuesta concreta y no un «cumplimos la normativa vigente».

¿Dónde se guardan los datos de mi empresa?

Por defecto, en servidores de la Unión Europea y en infraestructura contratada a tu nombre, no al mío. Tú eres el titular de la cuenta del servidor, de la base de datos y de las claves de las APIs que use tu sistema.

Eso tiene una consecuencia práctica que conviene entender: puedes cortarme el acceso en cualquier momento sin pedirme permiso ni esperar a que yo haga nada.

¿Se entrena algún modelo con la información de mi empresa?

No. Se contrata siempre la modalidad que excluye el uso de los datos del cliente para entrenar modelos, y queda por escrito en el contrato antes de tocar un solo dato.

Es una casilla que hay que marcar y un plan que hay que contratar, no una promesa. Si en tu proyecto un proveedor no ofreciera esa garantía, la alternativa es no usar ese proveedor.

¿Qué contrato se firma y cuándo?

El contrato de encargado del tratamiento que exige el artículo 28 del RGPD, firmadoantes de acceder a ningún dato. En él se identifican por escrito los subencargados —qué empresa, para qué y en qué país—, los plazos de conservación y qué pasa con los datos cuando termina la relación.

Si tu gestoría o tu asesor legal quiere revisarlo antes, es lo normal y no hay ninguna prisa por mi parte.

¿Qué datos personales se excluyen desde el diseño?

Los que el sistema no necesita para funcionar. En un buscador documental, por ejemplo, no hace falta indexar las nóminas para que el sistema responda dudas del convenio; en un asistente de atención, no hace falta guardar el historial completo para responder a la consulta de hoy.

Decidir qué se queda fuera es parte del diseño y no un trámite posterior. Cuanto menos entra, menos hay que proteger.

¿Hay que avisar de que el cliente habla con una IA?

Sí. Es obligatorio en la Unión Europea informar a la persona de que está interactuando con un sistema de inteligencia artificial, y va incluido de serie en todo asistente que construyo: el aviso en el primer mensaje y la posibilidad de pedir hablar con una persona desde el principio.

¿Qué pasa cuando la IA se equivoca?

Se diseña para que se note y para que no cueste dinero. Los asistentes responden solo desde vuestros documentos y citan la fuente, de forma que comprobar una respuesta cuesta segundos. Si la respuesta no está, dicen que no lo saben.

Y en cualquier acción con consecuencias —facturar, pagar, enviar, borrar— la IA propone y una persona confirma. Ahí no decide sola, aunque técnicamente pudiera.

¿Y los datos de esta web?

Esta web no usa cookies, no carga Google Analytics ni ningún píxel publicitario, y no muestra banner de consentimiento porque no tiene nada que consentir. La medición de visitas es agregada y sin cookies.

Los datos del formulario de contacto no se almacenan en el servidor: se transmiten por correo y ya está. El detalle completo, con los proveedores nombrados y las transferencias internacionales declaradas, está en la política de privacidad.

¿Tienes una duda concreta de cumplimiento?

Pregúntamela antes de contratar nada. Si la respuesta honesta es que tu caso necesita a un abogado y no a mí, te lo diré.

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